La Dermatología Pediátrica constituye una subespecialidad de la Dermatología cuyo objetivo principal es el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades cutáneas en la infancia (desde el nacimiento hasta los 16 años de edad). La piel del recién nacido y del niño desempeña un papel fundamental y su integridad es esencial en la protección mecánica e inmunológica, en la regulación de la temperatura y en el mantenimiento de la función barrera. La dermatología pediátrica representa casi un 20% de la consulta del pediatra y el 100% de los recién nacidos presentan lesiones cutáneas (transitorias y permanentes). La dermatología pediátrica se ha convertido en una de las especialidades médicas más demandadas.

Las enfermedades controladas en nuestra clínica incluyen: angiomas y malformaciones vasculares, nevus melanocíticos congénitos, ictiosis y alteraciones de la queratinización, enfermedades ampollosas de la infancia, mastocitosis, histiocitosis, dermatitis seborreica, dermatitis atópica, psoriasis infantil, etc. En una Unidad de Dermatología Pediátrica el trato entre el niño y el médico y la relación entre los padres y el dermatólogo son fundamentales.

 

Problemas comunes de la piel de los niños

DERMATITIS ATÓPICA: La dermatitis atópica es la enfermedad de la piel más frecuente en la infancia. Relacionada con las alergias, se caracteriza por sequedad de piel, aparición de eczemas (áreas rojas, persitentes y que pican) en zonas muy determinadas: pliegues de brazos, piernas, cuello, axilas o ingles, con picor que obliga al rascado e infección cutánea secundaria al mismo. Es una enfermedad de inicio en la niñez, antes de los cinco años (muchas veces a la edad de tres meses ya se han manifestado) y suelen desaparecer en la mayoría de los casos hacia los nueve años de vida.

ALERGIA: La alergia es la consulta médica infantil por excelencia. Es una forma exagerada o alterada de reaccionar que tienen algunos niños cuando se exponen a algunas substancias en el medio ambiente o cuando ingieren ciertos alimentos o medicamentos. Ante un niño que de forma repetida presenta síntomas como picor en la nariz, estornudos frecuentes y mucosidad acuosa, dificultad respiratoria, pitidos al respirar, tos recurrente, enrojecimiento de ojos y lagrimeo o lesiones en la piel que aparecen y desaparecen, hay que pensar en una alergia. Naturalmente no todo niño alérgico las manifiesta todas.

PIEL SECA: Un elevado porcentaje de niños presentan piel seca, normalmente en el contexto de una dermatitis atópica muy poco manifiesta..

PIES: Los pies durante la infancia dan numerosos problemas: infecciones, alergias, irritaciones, heridaS. Para prevenir las infecciones sobre todo de hongos es importante el secado cuidadoso de los pies y los pliegues interdigitales, evitar el exceso de sudoración y el calzado oclusivo en lo posible, cambiar frecuentemente los calcetines, que deben ser de fibras absorbentes, y aplicar si es preciso preparados secantes y antisépticos con el fin de reducir el exceso de sudor y prevenir la sobreinfección.

RADIACION SOLAR: Es durante la infancia cuando más tiempo al día pasamos realizando actividades al aire libre, de ahí la importancia de transmitir hábitos saludables a la hora de disfrutar del sol con el doble objeto de educar y de evitar que la piel del niño esté más predispuesta a presentar lesiones en el futuro.