Las estrías son cicatrices de la piel que se forman cuando se desgarra la red elástica cutánea, es decir, las microfibras de elastina de la dermis que son parte de la red dérmica que le brindan elasticidad y tono a la piel. Esta red se daña con facilidad cuando la piel sufre algún trauma (roces, esguinces, distensiones) o cuando se ve obligada a tensarse rápidamente para adecuarse a dimensiones corpóreas a las que no está habituada. La mayoría de ocasiones no suponen más que un problema estético, que puede llegar a ser particularmente incómodo.